Cómo saber si estás cobrando demasiado barato

Tener la agenda llena no significa necesariamente ganar dinero.

Señales relevantes

Revisa si tus costes suben mientras el beneficio se reduce, si trabajas horas extra constantemente o si no puedes renovar equipos necesarios.

Calcula tu rentabilidad

Separa ingresos de beneficio. Deduce materiales, personal, gastos fijos y otros costes para valorar cuánto deja cada servicio.

Compara con cuidado

La competencia puede ofrecer servicios, plazos o condiciones diferentes. No copies precios sin analizar tu propia estructura.

Decide con escenarios

Estima qué ocurriría con la facturación si subes un 5 %, 10 % o 15 % y pierdes parte de los clientes. Después contrasta con resultados reales.

Tres señales que debes comprobar con números

Primera: la facturación crece, pero el margen total cae. Segunda: necesitas trabajar más horas para mantener el mismo ingreso disponible. Tercera: los gastos fijos o los materiales consumen una proporción creciente del precio.

Estas señales justifican revisar tarifas, pero también pueden indicar un problema de costes o productividad.

Ejemplo de capacidad limitada

Si solo puedes atender 20 citas por semana, un precio bajo puede obligarte a trabajar al máximo sin mejorar tu resultado. Compara el margen por cita y la demanda antes de modificar la tarifa.

Calcula tu punto de equilibrio